¡En medio del aislamiento preventivo obligatorio es necesario que todos estemos atentos a prevenir cualquier tipo de violencia! 

Nada justifica las acciones violentas contra otros, recuerde siempre fomentar valores como la tolerancia y el respeto hacia los demás, especialmente hacia aquellos que son más vulnerables, por ejemplo, los adultos mayores, niñas, niños y adolescentes, las mujeres, la población habitante de calle, vendedores ambulantes, migrantes, para quienes el aislamiento genera mayores dificultades de una u otra índole.

Sea solidario,  recuerde  que  momentos como este definen el tipo de persona que somos. Es muy importante tomar conciencia del malestar psicológico que puede producir la situación que enfrentamos y establecer acuerdos de apoyo y colaboración con otros.

Respetar a los demás es clave para evitar situaciones conflictivas, recuerde que el respeto es base de relaciones humanas sanas. En la situación que estamos viviendo, esto implica mantener la  distancia establecida en las  filas  para  evitar  el  riesgo  de  contagio, acatar  las  diferentes  medidas  establecidas para prevenir el contagio suyo y de los demás (uso de tapabocas, cuarentena por la vida, etc.).

 Pensar en los otros,también supone acatar las normas de convivencia establecidas y acordadas en los lugares donde vivimos. Por ejemplo, el mantener un adecuado nivel de sonido de los dispositivos electrónicos en conjuntos residenciales, no usar las áreas comunes para salir sin que corresponda a las excepciones normativas propias de la cuarentena, entre otros, son acciones que contribuyen al bienestar común. Si bien en medio   del   aislamiento   debemos   tratar   de buscar actividades que generen tranquilidad y relajación, vivimos en comunidad y cuando se traspasan   ciertos   límites   comenzamos   a afectar a otros.

La violencia no es normal ni aceptable,es incompatible con la dinámica familiar y constituye un delito, NUNCA es una vía válida para resolver los conflictos.

En caso de presentarse un conflicto con los hijos(as) es necesario que los padres, madres y cuidadores se pongan de acuerdo, delocontrarioladiscusiónyel conflictoserádoble,entrepadres/madresycon loshijos/as.

Siempre escuche  a  sus  hijos e hijas, nunca   haga  un  juicio  o  afirmación hasta conocerlos detallesde la situaciónpresentada.

 No llame la atención a sus hijos e hijas con enojo,si bien nos encontramos en una situación   que   genera   tensiones,   con   su reacción puede llegar a lastimar y sobre todo afectar la autoestima. Tome un momento para calmarse y esperar hasta tener el control de sus palabras y emociones y comportamientos. 

Es muy importante valorar la honestidad de los hijos e hijas,el reconocimiento de su falta y el no utilizar las mentiras para tratar de ocultar la situación.

Proteja a los niños, niñas, adolescentes y mujeres,recuerde que ante situaciones de violencia contra esta población existen canales para hacer la denuncia y generar medidas de protección. Cuando la violencia aparece opera la contención, una vez estalla la violencia, se hace necesaria la intervención de terceras personas o autoridades que la contengan y eviten su continuidad.

No se olvide del cuidado y protección de los adultos mayores,permítales expresarse y escúchelos, la indiferencia también es una forma de violencia.

Recuerde que usted es el primer ejemplo para sus hijos e hijas, y que a través del control de las emociones y la búsqueda de otros métodos para resolver los conflictos, les está demostrando cómo actuar ante estas situaciones.

Es muy probable que se presenten conflictos entre hermanos, el permanecer todo    el    tiempo   en    el    mismo    espacio posiblemente intensifique los desacuerdos entre sí, conviértase en un mediador que facilite la generación de acuerdos de convivencia y respeto mutuo (por ejemplo, uso responsable de dispositivos electrónicos por turnos, labores en casa distribuidas por igual, etc.)

Fomente un ambiente familiar de respeto y no tolere ninguna forma de violencia.